No texting hoy… ¡Háblame!

Toneladas de mensajes de texto, audios o escritos por WhatsApp y una multitud de amigos que se animan a felicitar por Facebook en los cumpleaños… ¿Qué bueno? Sí. ¿Qué malo? También. Depende…Logo Whatsapp

En el mundo globalizado en que vivimos se ha hecho cosa normal que, sin importar nuestra tierra de origen, estemos regados por todas partes del planeta, sea por estudio, por trabajo, porque tú país se ha vuelto invivible o por la tendencia nómada que algunos tienen.

Afortunadamente para los muchos que tenemos familia, amigos, compañeros por todas partes, tenemos también los veloces avances de la tecnología. WhatsApp, Messenger, Logo SMSSMS y una lista larga de etcéteras están a disposición de la mayoría en el teléfono (que lo que menos es es eso), la computadora, el tablet y hasta en el televisor.

Por allá por 1994, no tan lejos como parece, gracias al apoyo financiero de mi Madrina y al hospedaje gratis proporcionado por otra querida Tía, tuve la oportunidad de estar un año en New Jersey estudiando inglés. Todo un privilegio, toda una oportunidad, toda una experiencia. Lejos de familia, amigos y novia que se quedaron en Caracas. La comunicación con Venezuela se basaba en cartas por correo en papel y lápiz y en una llamada semanal de no más de cinco minutos por lo costoso que resultaba.

El contraste en tan poco tiempo es brutal. Hoy día podemos «estar presentes» en tiempo real en los eventos importantes de nuestra gente. El brinco que ha dado la tecnología es de dimensiones incomprensibles y la comunicación se ha democratizado permitiendo el acceso a muchísimas más personas.

Todo esto definitivamente ayuda a que aunque estemos a miles de kilómetros de distancia, nos mantengamos al día y no nos sintamos tan ausentes o solos.

Cuando estamos acompañados, paradójicamente, qué frecuente es que en la mesa de amigos o familiares que no hablan entre sí, aprovechando el cara a cara, sino que están en otro sitio con otra gente conectados por unos dedos que furiosamente presionan la pantalla del Smartphone. Descubrir a mis hijos riéndose entre sí sin haber compartido una palabra sino un Snapchat.

Qué poder tienen estos dispositivos que con sólo vibrar obligan a nuestros ojos a voltear instantáneamente y qué difícil se nos hace dejarlo allí tranquilo hasta concluir la idea o la conversación en que estamos. Aquello que tanto oímos de “estar presente en el hoy” no parece ser lo más frecuente.

El día del cumpleaños es uno de los eventos que más ha cambiado por motivo de la mezcla de separación física + tecnología:

  • Primero, Facebook y otras apps se encargan de pasarnos el dato a los que somos olvidadizos (quitándole el empleo a mi mamá).
  • Recibimos más mensajes de felicitación que nunca en la vida, de gente que hace décadas que no vemos y que si nos cruzamos en la calle no reconocemos. Incluso a algunos nos ha pasado que podemos estar no muy seguros de quién será este pana «Carlos González», amigo que me felicitó.
  • El mensaje puede llegar del otro lado del océano, es decir, adelantado o atrasado, si estamos a la derecha o a la izquierda del Atlántico.
  • Unos se destapan con una sobredosis de creatividad escribiendo «Feliz Cumple!», mientras otros aprovechan para dar rienda suelta a su verborrea y/o pegan imágenes, tortas repletas de velas y peluches o chocolates virtuales.
  • El cumpleañero de turno se ve en la obligación de responder los mensajes de felicitación, por eso, disculpémoslo por estar un poco ausente en su fiesta o reunión. Algunos responden uno a uno, mientras que otros aprovechan dándole al botoncito de «like» o responden con un mensaje todo en uno práctico e impersonal -«Gracias a todos los que se acordaron…».

El cumpleaños evidencia que lo práctico de la tecnología se nos puede estar escapando de la mano, por lo menos a veces. Dependiendo de la situación, el nexo, el tiempo y otras circunstancias.

Queda claro que el mensaje escrito de WhatsApp, Facebook o SMS es una excelente Logo Facebookopción, incluso el mensaje de voz (o como mi hija abrevia el vn), pero, teniendo la posibilidad de hablar y/o verse por WhatsApp, FaceTime o Skype, de escuchar una vez al año a ese pana de bachillerato que tengo años sin ver, de oírle la voz a mi prima la greñúa que también se escapó de la realidad de Venezuela, de verle las arrugas a mi tío el médico famoso, de mirar a los ojos a el Negro que además de cumpleañero tiene cara de papá… Todo eso por cero pesos, dólares o bolívares, sólo al costo de una conexión de Wifi que para estos efectos se aproxima bastante a gratis.Talk

No se puede negar que es reconfortante recibir un diluvio de mensajes de cumpleaños y unos cuantos likes al respecto… Así que por favor sigan escribiendo. Sin embargo, a los que quiero más, a los que han estado tan cerca que ahora están lejos, a los que han sido participes de excepción de las buenas y las malas, a mi familia, prefiero oírles la voz aunque sea por dos minutos y si los puedo ver por video tanto mejor, tipo Master Card, “Priceless”.

Además con esa propuesta ganamos todos. Yo ya me estoy dando el auto regalo de llamar y no escribir… es fácil y sabroso.

Ya estar a miles de kilómetros de distancia es bastante jodido. Entreguémonos a la felicidad y la satisfacción de oír y hablarle a seres queridos. Nosotros sólo tenemos que poner tiempo y ganamos calidad en la vida y calorcito en el corazón.

Un comentario en “No texting hoy… ¡Háblame!

  1. Disfruté mucho tu artículo Jorge. Es impresionante el impacto que estos dispositivos han tenido en nuestro día a día. Cosas que hasta hace poco nos hubiesen parecido inconcebibles. Lo increíble es que en unos años, todo esto que hacemos hoy nos empezará a parecer anticuado cuando sea reemplazado por “the new thing”.
    Un abrazo!

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario